SEMBLANZA DE ANTONIO BARBIERI CARBONI

La Editorial de éste número la dedicaremos a entregar las semblanzas de tres socios muy queridos, recientemente fallecidos el EGD JULIO LASAGNA RUZ (Q.E.P.D.),  el socio más antiguo de nuestro club ANTONIO BARBIERI CARBONI (Q.E.P.D.) y el socio también más antiguo CARLOS ROMERO BORGHETTI (Q.E.P.D.)

Referirnos a nuestro amigo Antonio, es sin lugar a dudas una difícil tarea. Hombre justo, de una rectitud a toda prueba. Cómo desea uno para esta tarea, tener el don de la escritura para hacerlo al estilo de Tito Mund, en su libro “Yo lo conocí” en el que entrega una visión de tantos personajes importantes de nuestra historia de Chile.

Toñito como le decíamos cariñosamente, nació en Valparaíso un 27 de junio de 1928, cursó sus estudios en la Escuela Italiana y en el Colegio Salesianos de Valparaíso y posteriormente, en su adolescencia, en el Instituto Abdón Cifuentes de San Felipe.  Sus estudios superiores los realizó en la UCV donde se tituló de Constructor Civil y posteriormente estudia Administración Pública en la Universidad de Chile del mismo puerto. En su Juventud, antes de entrar al campo laboral, fue Bombero de la Segunda Compañía de Villa Alemana, destacándose como voluntario.  Su actitud permanente de servicio y compañerismo lo lleva rápidamente a ganarse el respeto y aprecio entre sus iguales, y ocupa los cargos de Secretario y Director.

Tempranamente ingresa a trabajar en la Aduana de Valparaíso en el año 1949 hasta el 1961, año en que es contratado como Agente Especial de Aduana en la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones.

En el año 1954, un 24 de octubre, contrae matrimonio con Martita Wiedmaier Arellano, hija de Alberto Widedmaier socio de nuestro club desde 1939 y Doña María Arellano integrante del Comité de Damas. De ese feliz matrimonio que conocimos y compartimos en Rotary por tantos años, nacen sus dos hijos; Marcelo y Fabiola. Quienes le dieron para su felicidad, siete nietos y cinco bisnietos.

Alberto Álvarez Osben, socio del club, por especial encargo de Don Alberto, lo invita a participar en nuestro club un 15 de marzo de 1968. Desde los comienzos mostró su carácter fuerte, pero amable, cumplidor de sus obligaciones.  Ocupó diversos cargos, Director de Avenidas de Servicio, Tesorero, Secretario entre otros cargos, siendo presidente del club en los años rotarios 1972/73 y 1987/88. En el año rotario 2003/2004 ocupa el cargo de Tesorero de la Gobernación del Distrito 4320. Como

presidente preocupado del avance del club, me tocó comenzar a conocer su acción y compromiso como rotario, ejemplo para muchos de nosotros. Valiente; tomó la bandera de lucha   con Rotary Internacional, por el tema del valor del cambio del dólar en una época que no obedecía a nuestra realidad, logrando un mejor beneficio para las arcas del club. En el año 1994 se le distingue con el merecido nombramiento de Socio Paul Harris.

Solo debemos agradecer a Toñito su forma de enseñarnos a vivir Rotary. No sólo en nuestras reuniones semanales, sino con su ejemplo y en las asiduas tertulias sobre pasado y futuro de Rotary que siempre fueron distendidas y   amenas en la casa de nuestro fundador Jorge Rock Lara. Nos enseñó también que cuando a uno le toca aprender con los golpes duros que da la vida, debemos enseñar con toques suaves del alma para nuestro propio bienestar y convivencia con todos los semejantes.

 

Como quisiéramos haberle expresado, antes de que su enfermedad lo separara en forma tan vertiginosa de nuestras vidas terrenales, aunque siempre estuvo en nuestros recuerdos, no obstante, estoy seguro que si lo sabía ya que le agradecíamos al verdadero maestro que fue, para quienes tuvimos la suerte de estar y crecer con él en Rotary. Tantos recuerdos de reuniones, paseos y asistencia a eventos rotarios. Como no recordarlo en las comidas que organizábamos en el club preparando la salsa de tomate y otras especialidades de la comida italiana que tenía. En fin, podríamos estar toda la noche recordándolo con afecto y cariño. Antonio, amigo, compañero rotario, ejemplo de vida, su figura física no estará presente en nuestro futuro, pero su espíritu siempre vivirá entre nosotros