SEMBLANZA DE CARLOS ROMERO BORGHETTI

Preparada para la ceremonia de despedida  de nuestro amigo con fecha 26 de Marzo 2022.

Rotary Club de Quilpué está  de duelo profundo, con una tristeza que aún no se recupera por la pérdida reciente de  dos socios, ahora se suma  lo que hoy nos convoca, nos reunimos para despedir al tercer amigo y socio de nuestro club que nos deja, nuestro dilecto y querido Carlos Enrique Romero Borghetti quien fuera el socio, al momento de su partida, más antiguo de nuestra membresía. Este año en Agosto cumpliría 50 años en nuestra institución.

El Presidente de nuestro Club, Ramón Espejo, me ha solicitado la tarea que me honra por muchas razones, de despedir los restos del amigo Carlos. Mas, debo expresar con sinceridad que no es una tarea fácil  juntar las palabras que hagan justicia  y  le identifiquen plenamente con lo que él representó para nuestro Club.

Nació el 26 de noviembre de 1941. Hijo de Pablo Romero Durán quién perteneció a Rotary desde el año 1939 al 1959 y de Clelia Borghetti Vecchiola.

Estudió en el Colegio Emma Bravo, San Agustín de Quilpué y en el  Instituto Comercial de Viña del Mar.

Ingresó a Rotary el 19 de agosto de 1972. Fue su padrino Gonzalo Guerra.

Casado con Victoria Cotroneo  Espinoza.

Con dos hijos Mauricio y Carlos y 4 nietos Felipe, Fernanda, Javiera y Francisca,

Gran amigo, promotor del compañerismo en el interior del club.

Admirable su tarea,  junto con Toyita su esposa, de cumplir con la  misión de fomentar el compañerismo con el infaltable  saludo de cumpleaños para los socios y sus esposas.

Especialmente destacable era su intención de estar cerca de los nuevos socios para demostrar su preocupación por ellos y cumplir con su misión de adoctrinamiento.

El éxito de tener al club unido por el compañerismo, era la gran razón que esgrimía para defender su negativa a ocupar el cargo de presidente por una segunda oportunidad, pues luego del  período rotario 1986-1987,  estimaba que en este  periodo de presidente existió como nunca unidad en el club y no quería correr el riesgo quer la nueva experiencia le mostrase lo contrario. Muy propio de su persona.

Estudioso de Rotary, aun cuando en la necesidad de cambios que la institución introducía,  luchaba por permanecer fiel a aquellas enseñanzas que practicó durante sus 50 años de vida rotaria y no le resultaba fácil aceptar los cambios. 

Soporte del club y dispuesto, por la razón anterior, para colaborar en las diferentes circunstancias en que se le solicitaba,  apoyar los programas de capacitación e ilustración para los nuevos socios.

Por su ascendencia y formación rotaria, era solicitado como instructor y en su calidad de Vicepresidente, como responsable de los programas de las  reuniones,  sufría cuando le cambiaban el programa. Cuantas veces amenazó para retirarse del Club¡¡¡

Luchador incansable por rescatar la trascendencia de la Avenida de Servicio a Través de la Ocupación (SATO). Según su mirada ahí estaba la base de Rotary. 

Existe un hito que no debe faltar en este recuerdo pues demuestra su preocupación por el crecimiento de Rotary  International y por nuestro Club. El 4 de Noviembre de 1998, se crea nuestro club ahijado de Rotary Club Quilpué Oriente,  durante el año de mi presidencia, Carlos fue su instructor y posteriomente fue designado socio honorario de ese Club. 

Secretario los períodos 1988-1989, 1994-1995, 1997-1998 y 2009-2010 

En uno de esos períodos fue elegido como el mejor secretario del distrito rotario. 

Nombrado Socio Paul Harris en el año 1996. 

Querido amigo, queda claro que se necesitaría mucho tiempo para cumplir a cabalidad la tarea encomendada para  entregar una fiel representación de tu persona. Creo que es una gracia y un mérito tener esta dificultad. 

Cuando un amigo se va, como dice la canción  de Alberto Cortes, queda un espacio vacío….. continúa, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

Mi esperanza es que tus enseñanzas a tus amigos del club   entreguen frutos sin  necesidad de llenar el espacio vacío que dejas, llenémoslo en tu nombre, con acciones y obras de servicio para quienes esperan  nuestra labor. 

Toyita y familia, para quien tiene que despedir a un amigo lo hace con  una curiosa mezcla de obligación y  privilegio y  tambien de contradicción pues por supuesto, no hay alegría en la despedida pero sí existe el sentirse afortunado y agredacido de pensar e imaginarse que le estoy despidiendo teniéndolo presente en cuerpo y alma, esperando que dijese, perdona Kiko pero no estoy de acuerdo contigo, tu sabes que te quiero y por esta razón me siento agredecido de cumplir esta labor  encomendada por nuestro Club.

Reciban de nuestra parte como  RC Quilpué y a titulo personal nuestras sinceras condolencias, nuestra más afectuosa cercanía para este momento de dolor  en que todos participamos solidariamente y tengan la seguridad que Carlos  ha dejado una huella imborrable que no se borrará facilmente. Un gran abrazo para ustedes de todos vuestros amigos.

Querido amigo Carlos Enrique Romero Borghetti, descansa en Paz.